El inicio
Toda historia de amor comienza hermosa.
Esta chica acababa de mudarse de casa y de ciudad intentando huir, sin mucho éxito que digamos, de situaciones de vida especialmente complejas. Llena de inexperiencia y de fantasmas acerca de sí misma, ella había renunciado al amor. Fue como si hiciera las paces con su soltería y decidió replantearse la vida.

¡Ah, pero qué cosa! La vida le guardaba una trampa.
A pocos meses de vivir en su nueva casa, un joven a todas luces atractivo, llega de visita. Mientras se alista la persona a quien él buscaba, esta chica lo recibió y comenzaron a conversar. Ante cada cosa que ese hombre fue diciendo, ella iba interesándose más en él, descubriendo cuántas aficiones compartían y lo fácil que era hablar con él. Se sentía agradablemente cómoda en su presencia, a pocas horas de conocerlo, cosa novedosa en medio de toda la atracción que ella estaba sintiendo.
Coincidían, una que otra vez, en uno de los lugares donde trabajaban y de verdad quela conexión fue inmediata. Sin mucha involucración, sin demasiada intimidad en ese momento, comenzaron a compartir ratos entre conocidos... conversaciones de pasillo... cosas triviales.
¡Cuánto esperaba ella por esos 2 minutos o menos!
Para mejorar el panorama, meses más tarde él ingresa a trabajar en el otro lugar donde ella lo hacía desde el año anterior... ahora comparten mucho más tiempo e inclusive algunas tareas. Es muy fácil para ella apoyarse en él, refugiarse en él, hacerlo su motivo de regocijo en medio de un conjunto de labores que la agobiaban. Además, conocer de sus habilidades hizo que, por si fuera poco, también lo admirara.

Empieza una muy limpia e intensa relación, con una carga inmensa de complicidad. Tenían chistes que se contaban a medias, palabras con las que sintetizaban ideas completas, gestos y códigos particulares... Entre tanto, fueron abriendo el baúl de sus vidas y haciéndose inquilinos permanentes uno del otro.
Sin más, ese hombre era la medida perfecta de los sueños de ella. Cada vez que revisaba su lista, encontraba un "checkmark"... lo tiene, lo tiene, lo tiene... y con mucha inocencia e ingenuidad, se enamoró con intensidad.

Creyó haber encontrado al ángel que la liberaría de su soledad y de los errores que cometió en el pasado, el ángel que la llevaría a su propia plenitud al hacerla mujer y madre, el ángel que cerraría sus ojos... cuando éstos viejos y cansados, se apagaran definitivamente.
Ella lo sospechó siempre, es más, en alguna parte lo habría escrito. Sin embargo, la realidad de su más intenso y vívido amor le llegó de golpe un jueves de unmes de junio, día en que tenía que despedirse de él porque viajaría al extranjero por un lapso de dos meses.
Los espacios compartidos, ahora que él no estaba, eran grises y su tristeza fue sorpresa para ella... había sucumbido más allá de lo que esperaba... más allá de lo posible... él no era soltero. Poco tiempo después de ese primer momento en que ella lo conoció y se elecrificó, él se mudaba a vivir con "alguien".
Ahí, al saberse plenamente enamorada, comenzó la otra parte de la historia... que les contaré después.




ivanek jimenez marquez dijo
tu historia, aunque lo sospechaba desde que la empece a leer, me parece tu historia tan real, sabes la manera en que la redacta me gusta mucho y mas cuando describes aquellos sentimientos, aquella persona, pues me pareciste a una escritora estadounidense llamada danielle steel, me muero por leer la segunda parte o por visto eso es lo que dices no???.
en conclusion me gusto mucho tu historia y mas la descripcion de los sentimientos, realmente preciosa la historia...
bueno te invito a mi blog.
saludos........
ivanek jimenez marquez
25 Agosto 2007 | 09:29 PM