Viajar
Cada vez que puedo, en cada oportunidad que las finanzas están favorables a mis intereses, he decidido viajar.
No tengo carro, vivo alquilada, de hecho, estrenaré casa en días próximos (ya les contaré de eso)pero tengo un kilometraje respetable de salidas "al mundo".

Es un delicioso vicio que empieza a gratificarme desde el momento mismo en que me subo al carro y comienza la travesía. Es una delicia ir mirando al frente y dejarse sorprender por la belleza de la geografía de mi país, tan grande es el placer de admirar esta tierra que por fuerza debe ser compartido. Hasta ahora he tenido la dicha de contar con excelente compañía, una que me ha enseñado a amar más lo que ya era amado... mi suelo patrio.
Y si de salidas al exterior se trata, la experiencia se intensifica con el sabor de lo desconocido. Estoy fervientemente enamorada de varias ciudades, Bogotá, fresca y bibrante; Lisboa, señorial, cadenciosa y familiar; Funchal y Madeira toda, vecina y amiga; Santiago de Chile, sobria y fraterna; Roma.... Roma, libro abierto y eterna maravilla; Colonia, magestuosidad a la orilla del Rhin; Madrid, metrópoli y madre; París, luces, amor, glamour y arte.
Mi alma está nutrida, mis cuentas bancarias vacías y sólo espero el momento en que su contenido aumente para volver a vaciarlo en un nuevo viaje.
En otros post, comentaré con detalle las jornadas de mis viajes realizados.
Anímate, ven a Venezuela, yo te guío!!



Pello dijo
Querida Nika,
Sólo por lo que dices me da ganas de "dejarlo todo y visitarte en Venezuela"
Es un país que me fascinaría conocer, aunque llevo años separado de latinoamérica.
Yo también vivo de alquiler, y tengo 32 años.
!qué bonitas casualidades!
28 Septiembre 2006 | 05:28 PM