Este es el singular nombre de una fruta muy aromática, de sabor fuerte, cítrico y refrescante cuando se presenta en jugo.

Su característica más resaltante es el estar compuesta de muchas semillas pequeñas rodeadas de una ligera capa de pulpa... todas ellas "apretujadas" en la cavidad que forma la particular concha(cáscara) de esta fruta, gruesa, arrugada y hasta fea en los momentos finales de su maduración, cuando es más dulcita.

La parchita es una fruta muy noble, de ella se extrae el jugo con mucha paciencia... apretando las semillitas contra un sedazo o colador, y la concha puede hervirse para luego cocinarse en almibar... o licuarse en jugo. Un dato, pueden prepararse unas salsas para carnes blancas y un aderezo para ensaladas ¡¡para volverse loco!!

Esto dice varias cosas, la tan singular y humilde parchita es versátil, aromática, prácticamente no se desperdicia nada de ella, alivia la sed, de explosivo sabor mientras luce aparentemente simple y corriente, cuidadosa de su semilla que reposa resguardada de una gruesa capa mullida de cáscara, es útil, nurtitiva...

Así son mis amigas, las del "Club Parchita", (Passion Fruit, Maracuja) denominación que comenzó por ser un chiste entre nosotras tres y que hoy se me da decir que hay similitudes entre las virtudes de la fruta y de mis chicas.

Las quiero y les agradezco las sacudidas. No es fácil ser yo, no es fácil estar conmigo, no es fácil lidiar conmigo... y ahí están. Deben estar sufriendo horrores viendo como me arrastro en este precipicio. Las magulladuras ya comienzan a ser evidentes e intolerables, así que me parece que llega el momento último de la caida... ese en el cual ya no hay más hacia adónde descender y solo queda ponerse de pie y comenzar a subir.

Cuento con ustedes, que Dios las bendiga.