Solo quería un café... Ricardo Arjona
Sólo quería un café con poca azúcar, quizá un croissant, no iba por la tertulia o el flirteo.
Sólo quería un café, quizá echarle algún vistazo a las malas nuevas de los diarios o sacudirme esa pereza crónica de mis amanceres.
Juro por mí que sólo fui por un café, pero te ví.
Y cambiaste mi vida, mi ritmo, mi espacio, mi tiempo, mi historia, mis sueños y todo y me agregaste risas, dos dudas, un duende y un par de fantasmas y este amor que te tengo.
Juro por mí que sólo fui por un café, pero te ví.
Quién iba a imaginar que esa mañana en el café yo iría a coincidir con el milagro de pisar el mismo espacio a la misma hora que tú y como si ésto fuera poco, que tus ojos se fijaran justamente en mí.
Juro por mí que sólo fui por un café, pero te ví.
Y cambiaste mi vida, mi ritmo, mi espacio, mi tiempo, mi historia, mis sueños y todo y me agregaste risas, dos dudas, un duende y un par de fantasmas y este amor que te tengo.
Juro por mí que sólo fui por un café,


