Hay Días II
Estoy cansada.
Hoy es de esos días que comenzaron la noche anterior, no pude dormir.
Cerraba los ojos y tu voz se me repetía, haciéndome una y otra vez ese reclamo soslayado que me lasceró el corazón. No es justo, duele demasiado el desencuentro, duele demasiado que no sientas que he echado mi resto, que casi te he cargado hasta aquí, que no me escuchas, que estoy arriesgando en esto hasta el pellejo, duele demasiado que alguien pueda alterar lo que hemos acordado... duele demasiado seguir en este espinar, que no notes que puedo morirme aquí mismo.
No quiero ni moverme, no quiero pensar, no quiero sentir, no quiero ni siquiera que vengas a abrazarme... no quiero nada.


