Hay días
Hay días en que hasta las pestañas duelen. Estoy triste.
Hay días que no quisiera haber despertado, porque trajeron demasiado dolor.
Frente a tu actitud el día de hoy me pregunto muchas cosas ¿De donde te sale tanta incredulidad? ¿tanta amargura? Si no conoces la acción que pretendemos emprender, ¿por qué tienes que embasurarla con tus temores?
No vas a lograr que desista, vamos a conseguir lo que nos hemos propuesto, a pesar de ti y tus estupieces nacidas de la ignorancia. Y vamos a tener éito sencillamente porque el fin es noble, porque queremos hacer un bien que la ignorancia bien intencionada de gente como tu no ha sido capaz de hacer antes ¿te da miedo que tengamos la razón? Pues prepárate porque vamos indetenibles.
Nos quieres cortar las alas con todas tus negativas, quieres que sigamos en el vicio de temer siempre lo peor... te participo que los riesgos no son la razón por la que un plan resulta desastroso... es la no aceptación del riesgo y la no preparación de contingencias para palear su eventual transformación en un problema.
De verdad, esto que has hecho es clara ignorancia, ignorancia e irrespeto por el trabajo de otro, trabajo que nunca te ha interesado hacer o no has sabido cómo hacerlo... en cualquiera de los dos casos, tienes terminantemente prohibido destruir los sueños del otro.
Puedes aportar tu visión de las cosas, pero te prohibo que me desanimes, te prohibo que nos subestimes y te prohibo que sacudas mis opciones de vida, no eres digna de tanto, aun investida de todita todita toda tu aparente autoridad formal.
Por lo pronto, hoy no quiero acostarme a dormir, la vida me ha golpeado y los recuerdos se convertirán en angustiosas pesadillas. Sólo su abrazo me hará caer en un plácido sueño, cuando el aroma que despide su pecho inunde mis sentidos y pueda yo al fin respirar, cuando el calor de su cuerpo devuelva la tibieza propia de la vida a mi corazón, cuando su boca diga mi nombre y su voz suene enamorada.
Hay días, como hoy, que lo necesito más que nunca...
¿Dónde te escondes? Ven conmigo.



Héctor dijo
Pendeja, parece que me lo estuvieras diciendo a mí. Sé que lo que escribes es un autosacudón, pero a mí me calzó perfecto, y sabes muy bien por qué.
5 Julio 2006 | 03:52 PM