Categoría: Pensamientos en voz alta
29 Mayo 2007
La noche cae silente, desbordando su frescura y cubriendo de penumbra la casa, la calle, mis ojos. Se hace cómplice de mis dilemas, me trae tu recuerdo y te haces presente. Llegas a mí, te acercas tanto que puedo escuchar los latidos de tu corazón.
La noche, mi mejor amiga y mi verdugo, te trae hasta mi puerta, te abraza a mi y te acuesta en mi cama, a mi lado. La noche me trae tus caricias, toques en mi piel que me emocionan y perturban, me trae tus besos que saben a paz y a alivio. La noche me trae el premio de tu compañía, el tan anhelado calor de tu abrazo.
La mañana, ella todavía me guarda el sabor de tu boca, el calor de tu cuerpo y tu aroma en mis sentidos. Pero la claridad del sol me arrebata todo cuanto tengo de ti, te lleva lejos, a otros brazos, otra boca, otra cama. El día con su luz me quema el alma, me ciega, me aniquila.
¡Ay mi amor, que venga pronto la noche para volver a soñarte mío!
servido por nika
sin comentarios
compártelo
29 Mayo 2007
Mi nombre es Soledad, canto contigo sin que me escuches. Soy entonces la voz del silencio, voz que no suena, presencia ignorada, amor negado.
Tu nombre es Amor, lates en mi pecho y brotas de mi boca en canción que se pierde en el vacío del silencio solitario.
Amor y Soledad, tú y yo, juntos… muy juntos, en caminos paralelos que jamás serán uno solo.
Tu vida y la mía se necesitan, la cotidianidad se empeña en negarnos la compañía del otro.
Así, mi nombre será Soledad y el tuyo Amor, por siempre.
servido por nika
sin comentarios
compártelo
6 Septiembre 2006
Un amigo es el hermano que tuviste la oportunidad de escoger, que no vino en el "paquete" de tu familia biológica. Entonces, amistad es amor... Del bonito, del grande, del que se da y se recibe en cantidades sin importancia ni mesura.
Un amigo está presente. Un amigo, una amiga es compañía en momentos difíciles, esos en donde tienes dudas hasta de tí mismo, esos en que tus propios recursos no son suficientes... Esos cuando la mano de quien se ama es más cálida y más cara al alma. Entonces, amistad es compañía, empatía, solidaridad...
Un amigo es alguien a quien quieres tener a tu lado cuando tienes algo que celebrar, esa persona cuya ausencia pone una nubecita sobre la alegría del momento. Entonces, amistad es alegría, vida compartida.
Un amigo es alguien a quien no tienes que llamar cuando necesitas ayuda, está ahí y se entera de tu llamado de auxilio... No sale de debajo de las piedras, no se esconde en las escusas, simplemente está, escucha tu necesidad y la atiende. Entonces amistad es auxilio, soporte, fortaleza compartida.
En fin, la amistad es muchas cosas más, muchísimas, todas bellas, hermosas, sublimes... Todas vividas en comunidad, al menos una comunidad de dos, tu y yo. No sirve de mucho sentir amor, ser empático, querer ser solidario, pretender acompañar, alegrarse por el otro y por sí mismo, si se hace en solitario. Obviamente, esto incluye nuestra amistad con Dios... Pero ese es otro tema... Simplemente no quería dejar al mejor de los amigos fuera de esta reflexión.
No sirve de mucho una amistad que no se siente, que no se muestra, que no se palpa más allá de las buenas intenciones y bellos deseos...que están muy bien, pero son apenas el abreboca de un suculento banquete sin el cual el alma podría llegar a desfallecer.
Es un desperdicio tan imperdonable como el amor no donado, el amor que egoístamente no entregamos. Vivamos la amistad como un regalo... un regalo de Dios. Sintamos a nuestros amigos, a los de verdad, como ángeles puestos en el camino de nuestras vidas para cuidar de nosotros y asumamos la responsabilidad de ser los ángeles custodios de aquellos a quienes queremos como amigos.
Vivamos la vida.
servido por nika
3 comentarios
compártelo
30 Julio 2006
Cada vez más me llama poderosísimamente la atención cómo, en circunstancias variadas, encontramos razones para justificar la barbarie de un régimen totalitario, de una dictadura. En nombre de un supuesto progreso técnico-científico, en nombre de unos centavos de más en el bolsillo que nos hacen imaginar que nuestro nivel de vida ha mejorado nos atrevemos a optar, inclusive a desear que exista un "hombre" de mano dura y decisiones fuertes que "ponga reparo a ésto"
En este sentido, renacen los odios raciales y las abyectas pretenciones del régimen Nazi. Esa plaga se quedó en germen... por ahí, escondida, para resurgir tras el conveniente olvido. Las generaciones que supieron que uno de esos hombres fuertes que aparentemente levantaron a su país de la miseria, organizó un genocidio, vivieron horrores sin nombre ni medida. Fueron seis millones de personas, SOLO ENTRE LOS JUDÍOS, los que se cuentan entre las muertes bajo el régimen de Hitler. Súmenle a esa cifra unos cuantos millones más de gitanos, polacos, homosexuales, discapacitados... y todo aquel que representara una "amenaza" o "desperdicio" para el "progreso".
Nuestra latinoamérica está sufriendo de varios males, todos asociados a la pobreza y la indolencia. Muchos han caído en la trampa de desear esa mano dura que, como dije, resuelva y repare los daños. Y aquí es donde yo me pregunto, ¿puede mi vida verdaderamente ser mejor cuando la de mi vecino está en peligro en una cárcel? ¿puede mi vida ser mejor si para que yo tenga seguridad en las calles muere o "desaparece" cualquier indigente o "alborotador"? ¿puede mi vida ser mejor si cualquiera de mi familia pudiera ser torturado o asesinado? ¿PUEDE MI VIDA SER MEJOR SI ALGUIEN MÁS DECIDE LO QUE ES MEJOR PARA MI? Me temo que no.
Es más, la vida de nadie podrá ser mejor hasta que no hallemos como comunidad una manera de disminuir la pobreza y la violencia. Es tarea que debemos cumplir en la casa con la familia, en la escuela con mis pares, en la calle con mis conciudadanos... en la vida...con mi HERMANO(A)
servido por nika
1 comentario
compártelo
6 Julio 2006
UUUUYYYY que alivio!! estoy por concluir un período de trabajo que resultó extenso, intenso, cansón, lleno de todo cuanto te puedas imaginar. Veo acercarse mis vacaiones con todo su frescor y me parece mentira, casi que no puedo creer que falte tan poco para el final de mes... ufff yo sé, apenas es día 6, pero las jornadas se han hecho muchísimo más livianas, sin la presión que casi me hace enloquecer en días pasados.
En esos días duros no pude escribir con luz, sólo veía problemas y dolores, que por reales no podía hacer desvanecer así como así. Algunos de ellos permanecen para que no se me olvide que soy mujer que siente, vibra, se alegra y padece.
Hoy, tengo permiso de llegar a mi casa, almorzar, darme una ducha y dormir una siesta. El día de mañana, ya veremos qué nuevos azares nos trae... hoy me lo regalo. Me lo he ganado, me lo merezco... ¡aay qué delicia!
Para que el día sea perfecto, requiero tu presencia, ¿Me acompañas?
servido por nika
sin comentarios
compártelo
11 Mayo 2006
Sobre Dios y su forma de comunicarse, estoy segura de varias cosas. Una de ellas es precisamente que en el silencio, Su silencio, Él está tratando de hacer que nosotros entendamos que la respuesta a lo que pedimos en oración está dentro de nosotros mismos, en otras palabras, Dios calla cuando le pedimos que haga algo por nosotros que de plano podemos alcanzar con nuestras propias manos. No creo en un Dios manipulador y controlador, pendenciero. Sí creo que hay un plan que Él ha trazado y que en el ejercicio de nuestro libre albedrío nos acercamos o nos alejamos de ese plan.
Dios en su infinita misericordia no nos abandona para luego decir "te lo dije". Él nos habla muy de cerca, y esa es mi segunda certeza. Tenemos su compañía, su guía, su cuidado permanente y muchas veces lo que interpretamos como silencio es un grandísimo grito en el que nos dice la verdad de vida que necesitamos escuchar y que nos encargamos de acallar. Cerramos nuestros oídos a las verdades porque resultan dolorosas... nos hacemos los locos y muchas veces no queremos aceptar lo que estamos recibiendo como respuesta a nuestro clamor. Otras veces, sucede que creemos no estar obteniendo ninguna respuesta mientras estamos muy poco dispuestos a sintonizar nuestro equipo en la opción "recibir"... hablo, hablo, hablo, pido, pido, pido, pido....hago hago hago...y ¿Cuándo escucho?, ¿Cuándo tomo? ¿Cuando me dispongo a recibir? También puede ocurrir que en medio de la desesperación la ansiada respuesta nos pase de largo... o que nuestra mente finita, limitada, no nos permite captar... lo que sea. Por último, se que Dios nos habla a través de las personas. Me ha hablado a través de ti, de mis padres y otros amigos... no con voz de más allá, sino de muy acá, con voz conocida, querida, con consejos y lecciones... me habla en la Eucaristía, aunque el cura sea soporífero (que hay más de uno) y aunque el cura me haya herido (también hay más de un especímen de esos) ¿Cómo entonces podría yo afirmar que está en silencio? Ahora bien, es bueno que nunca dejemos de orar... que nunca dejemos de comunicarle nuestro sentir, de entregarle nuestras angustias y dolores, nuestros sueños anhelos... someternos a Su voluntad, hacernos dóciles a su voz... y darle Gracias, muchisimas gracias. Si alguna vez experimentamos que hace silencio, ¿no será más bien un problema en nuestros "receptores"?
servido por nika
sin comentarios
compártelo