Categoría: Mensajes con destino
2 Marzo 2009
Una persona capaz de herir con intención de hacerlo, un alma capaz de desear mal para otras personas, un alma plena de egoísmo y soberbia... se vende como dulce paloma que acaricia y cobija.
Es una artista del engaño, que escribe sobre el amor y la vida, sobre ángeles y dioses, sobre lo sagrado y lo profano... y en su actuar deja un rastro de dolor y maltrato entre quienes le rodean. Pocas personas le ven tal como es, otras tantas incautas siguen su juego.
Para mi, este escrito es un "hasta aquí"... no pienso dedicarte ni un gramo más de mi energía, ni siquiera para repudiarte y para drenar lo último que me queda por dentro quisiera poder escribir todo lo que pienso y siento... sería demasiado ruin y oscuro, demasiada basura junta. No mereces mi tiempo y mi energía ni todo lo que recibes de manos de quienes aún no han visto tu verdadero rostro. Gracias a Dios, estoy a salvo de tus porquerías porque estoy lejos de ti y porque no le temo a tus "artes". El daño que me hiciste fue suficiente y ya sanó, te condeno a mi olvido, has dejado de existir.
Desde hace unos años me pregunto, ¿cómo es posible que la maldad sepa disfrazarse tan bien?. Un día aprenderás, un día evolucionarás... tal vez no, y ese será tu problema.
Tarde, si; definitivo, también... ADIÓS loba "mal"disfrazada de cordero.
servido por nika
sin comentarios
compártelo
22 Agosto 2008

En mi piel está escrito tu nombre.
Cada uno de mis poros exuda tu nombre y te llama: Ven... ven... entonando un himno sordo, canción que sólo tu corazón comprende... a veces...

Mi boca tiene sed de tus besos.
Quiere sentir tu boca, carnoso verdugo capaz de someterme a la tortura del más febril deseo, cárcel de esa voz que me arrulla e hipnotiza.
Toda mi geografía ansía tus manos.
Que diestramente la recorren, explorando y descubriendo... estrenando... clavando banderas, reclamando propiedad sobre mis territorios... sembrando caricias que germinan flores de todos colores y que dicen que me amas, mientras tu voz me lo repite una y otra vez, suavemente y al oido.

Para amarnos, hasta que esa sola palabra es un recuerdo vano, un cuasi fantasma emergido de un sueño lejano... y así rendidos, en un abrazo, quedarnos dormidos... segura de encontrarte también en mis sueños.
servido por nika
2 comentarios
compártelo
27 Marzo 2008
Recientemente me han estado psando cosas que sólo puedo calificar de "estrañas".
Mi amor, el que yo siento, me conecta a ti de una manera tan bárbara que puedo sentir tus tribulaciones aun cuando no hablamos ni estamos cerca. Esto es algo que me ha costado mucho creer, sin embargo, cada vez tengo más pruebas de ello.
Es como si tu corazón me llamara, siento una angustia tremenda relacionada contigo, una ansiedad muy grande que a veces es miedo. Otras veces es un sueño, con imágenes muy claras sobre cosas que pasan contigo. Poco tiempo después me entero de tu boca o la de terceros que algo estuvo pasando en tu vida... tuviste una pesadilla, te robaron el carro, falleció un familiar...
Amigo mío, te siento, te comunicas conmigo, me llamas desde donde no puedes negarlo, me necesitas ahí donde no puedes negar que me quieres.
servido por nika
3 comentarios
compártelo
20 Febrero 2008
Siempre me ha impresionado la fascinación que sienten los mosquitos hacia el fuego.
Es curioso que de una forma tan voluntaria e incauta, estos insectitos se dirijan hacia una experiencia dolorosa, a veces inclusive hacia la muerte... envueltos en un embrujo que les impide frenar a tiempo.
Al ver la luz, se encandilan... se encantan y casi no pueden evitar encaminarse hacia ella y estoy segura que el trayecto se hace cada vez más placentero al comenzar sentir la tibieza de las flamas, mientras ese encantador destino está cada vez más próximo.
Porque eso si es cierto acerca del fuego, abriga, cobija, calienta, mientras el mosquito baila una danza de amor y placer a su alrededor. Así, el fuego atrae, seduce, conforta, enamora.
El mosquito se olvida que tambien puede hacerle arder hasta consumirlo totalmente, se olvida que ya una vez le quedaron las alas chamuscadas y vuelve a acercarse, vuelve a danzar, vuelve a ser seducido creyendo que el fuego no lo dañará, creyendo que el fuego será leal, confiando en la reciprocidad que éste le brindara a su entrega... hasta que llega una flama juguetona "inocentemente" le roza. El ardor le aturde, la decepción le consume, el desengaño le abate... y solo desea dejarse caer, para entregarse en los brazos de su amor y ser consumido por él.
¿Qué sería peor? ¿Vivir en el frio del vacío sin luz? o ¿Morir en los brazos de quien, con indiferente majestuosidad, no cesa de llamar?

Lo peor, realmente sería confundir el fuego de la llama de una hoguera con la luz de una vacía lámpara atrapamoscas...
Te amo, te sigo amando, te amaré por mucho tiempo más. ¿Te importa?
servido por nika
2 comentarios
compártelo
2 Diciembre 2007

Si mi ángel, eres tú...
El diseño que mi fantasía elaboró,
El portador de muchas de las razones de mi felicidad,
El protagonista de mis sueños,
La angustia de un cuasi eterno "tal vez",
El destino de todo mi deseo,
La causa de mi locura,
La razón de mi desvelo,
El cuerpo que quiero cubrir con mis besos,
El pecho que en el que quiero descansar mi alma,
El aroma que quiero impregnar en mi piel,
El fuego por el que quiero ser abrasada,
La boca que quiero en mi boca,
Las manos que quiero en mi cuerpo,
La piel que deseo como vestidura que cubra mi desnudez,
La voz que arrulla mi entendimiento,
El hombre que quiero protejer,
El amor que quiero sentir,
La vida que quiero apoyar,
El abrazo que me sostiene,
Mi razón para escribir.
Eres tú mi ángel,
Eres el amor de mi vida, hombre de carne y hueso que me inspira ternura al tiempo que eleva mi temperatura hasta la ebullición
Eres tú el hombre que amo con cada latido de mi corazón, con cada idea que mi pensamiento produce, con cada partícula de mi alma, con cada átomo de mi cuerpo.
servido por nika
9 comentarios
compártelo
25 Agosto 2007
Este es el más reciente borrador que tenía guardado... desde el 12 de agosto. Hoy, creo que es muy poco lo que tengo que perder, así que... ahí va. Otro día continúo la "serie" que comenzó con el artículo "Inicio".
Nika
________________________________________________________
Hay un día específico de cada año que tiene sobre sí la marca de la separación, siempre llega en momentos en que la distancia se impone. Desde algún tiempo me provoca muchísima ansiedad. Es el día que celebra una vida, un nacimiento.
La primera vez, me llené la cabeza esperanzas de encontrarnos tú y yo en el país que visitábamos, luego que había pasado un mes entero extrañándote como loca y descubriendo, con vergüenza y mucho miedo, la profundidad de mis sentimientos. Aquella vez te despediste de mi dieciendo: "Nos vemos en ----------el día de mis 3--"... y así lo decreté. Sin embargo, no contaba con las intervenciones que hicieron cambiar esa promesa tuya y mi anhelo de verte de nuevo, un ratico aunque fuera, para luego regresar a mis ocupaciones. Llegué a desesperar tratando de pensar en alguna forma de comunicarnos para planificar la estrategia que propiciara el encuentro... al final, no se pudo. Me costó muchísimo lograr pensar en otra cosa durante ese día. Solo pude comprarte una tarjeta y escribir en ella mis más honestos y sentidos deseos para ti.
La segunda oportunidad, tu día resultó ser el día anterior de mi operación. Transcurrió enterito tratando de llamarte, intentando hablar contigo para regalarte mi afecto y felicitaciones, también para calmar mis nervios mientras me distraía escuchando tu voz, compartiendo ideas, riéndonos de lo que a nadie más le daría risa, soñando planes y proyectos... Te envié mails, te pasé sms, confío en que hayas recibido esos mensajes y el cariño que quise "atacharles". No tuve respuesta a ninguno de mis intentos de alcanzarte en ese momento, ni por teléfono, ni por mail, nada... tuve que esperar hasta el día siguiente cuando supe que habías hablado con mis familiares para interesarte por mi estado (Gracias, en serio, gracias por eso).
Esta vez, que espero que sea la última tan difícil, la ansiedad y la angustia fue triple. Hubo un tiempo en que de verdad habría querido tener las fuerzas para gritarte, un breve tiempo en que sentía que mis heridas eran mortales y tenía que hacértelo saber, echártelo en la cara, arrastrarte en mi lodo... y de algún modo esperaba que poniéndote al tanto de mis yagas no tendrías otra opción que compadecerte de mi y asistirme. Hubo un largo tiempo en que te llené de mis reclamos... ¡¡Baaah!! Hoy quisiera haber hecho todo de modo diferente.
Sin embargo, a pesar de mis muchos errores, a pesar de los tuyos, toda esa "mala onda" se aleja y vuelvo a tener una minúscula esperanza de que haya paz entre nosotros... Eso por lo menos, paz... para que pueda yo tener vida. No puedo retomar mis rumbos, tengo que inventarme algunos nuevos y necesito que tú y yo estemos en paz, que pueda yo encontrarte un día y que no tenga que bajarte la mirada, que pueda abrazarte y disfrutar tu compañía... o continuar cada quien su camino, pero sin la sombra de tu rabia y mi humillación.
Esta oportunidad, tu día me alcanza en el brevísimo filo de esa navaja. Quiero que sepas que sigo deseando el bien para ti, quiero entregarte un pedacito de mi corazón lleno de mis buenos deseos para tu vida... y no sé si quieras siquiera escucharme. Te envié una tarjeta de esos servicios para recordar fechas... la había escrito y ordenado su envío antes que reiteraras que querías mantenerte fuera de contacto un tiempo más. No sé si la leíste, sé que fue vista a las 2 de la madrugada... dudo que a esa hora hayas sido tú quien estuviera revisando tu correo (si me equivoco, perdón). Me agitaron las ganas de llamarte y hasta llegué a discar tu número, pero el temor a tu reacción, el pánico de que lo que he sentido como avances hacia la tranquilidad entre tú y yo pudiera verse quebrantado por esa llamada... me inmovilizó y aún lo sigue haciendo. Si, tengo mucho miedo.
Por eso escribo esto aquí, tratando de mantener el tono lo más impersonal que sea posible... quiero decir, libre de nombres y circunstancias que personas no involucradas puedan reconocer. Tengo la urgencia de decirte que mereces de mí palabras nuevas y distintas a todos los reclamos que te hice, reclamos que en su mayoría están ahí, pero que no son el todo... Me urge decirte que tengo mi presente lleno de cosas que agradecerte, cosas muy íntimas, cosas que probablemente ni tú sabes que me diste o cómo lo hiciste.
Escribo aquí, para tener la certeza de que algún día pasarás por estas páginas y sabrás lo que quise decirte; escribo aquí para tener el alivio de que si "alguien más" lee lo que escribí, esta vez habría sido mi decisión. Hazme saber cuándo lo leas, dime si puedo llamarte, o llámame tú... o nada... lo que más me importa es saber si recibiste lo que te regalo.
Amigo, que Dios bendiga tu vida.
servido por nika
5 comentarios
compártelo
22 Agosto 2007
Toda historia de amor comienza hermosa.
Esta chica acababa de mudarse de casa y de ciudad intentando huir, sin mucho éxito que digamos, de situaciones de vida especialmente complejas. Llena de inexperiencia y de fantasmas acerca de sí misma, ella había renunciado al amor. Fue como si hiciera las paces con su soltería y decidió replantearse la vida.

¡Ah, pero qué cosa! La vida le guardaba una trampa.
A pocos meses de vivir en su nueva casa, un joven a todas luces atractivo, llega de visita. Mientras se alista la persona a quien él buscaba, esta chica lo recibió y comenzaron a conversar. Ante cada cosa que ese hombre fue diciendo, ella iba interesándose más en él, descubriendo cuántas aficiones compartían y lo fácil que era hablar con él. Se sentía agradablemente cómoda en su presencia, a pocas horas de conocerlo, cosa novedosa en medio de toda la atracción que ella estaba sintiendo.
Coincidían, una que otra vez, en uno de los lugares donde trabajaban y de verdad quela conexión fue inmediata. Sin mucha involucración, sin demasiada intimidad en ese momento, comenzaron a compartir ratos entre conocidos... conversaciones de pasillo... cosas triviales.
¡Cuánto esperaba ella por esos 2 minutos o menos!
Para mejorar el panorama, meses más tarde él ingresa a trabajar en el otro lugar donde ella lo hacía desde el año anterior... ahora comparten mucho más tiempo e inclusive algunas tareas. Es muy fácil para ella apoyarse en él, refugiarse en él, hacerlo su motivo de regocijo en medio de un conjunto de labores que la agobiaban. Además, conocer de sus habilidades hizo que, por si fuera poco, también lo admirara.

Empieza una muy limpia e intensa relación, con una carga inmensa de complicidad. Tenían chistes que se contaban a medias, palabras con las que sintetizaban ideas completas, gestos y códigos particulares... Entre tanto, fueron abriendo el baúl de sus vidas y haciéndose inquilinos permanentes uno del otro.
Sin más, ese hombre era la medida perfecta de los sueños de ella. Cada vez que revisaba su lista, encontraba un "checkmark"... lo tiene, lo tiene, lo tiene... y con mucha inocencia e ingenuidad, se enamoró con intensidad.

Creyó haber encontrado al ángel que la liberaría de su soledad y de los errores que cometió en el pasado, el ángel que la llevaría a su propia plenitud al hacerla mujer y madre, el ángel que cerraría sus ojos... cuando éstos viejos y cansados, se apagaran definitivamente.
Ella lo sospechó siempre, es más, en alguna parte lo habría escrito. Sin embargo, la realidad de su más intenso y vívido amor le llegó de golpe un jueves de unmes de junio, día en que tenía que despedirse de él porque viajaría al extranjero por un lapso de dos meses.
Los espacios compartidos, ahora que él no estaba, eran grises y su tristeza fue sorpresa para ella... había sucumbido más allá de lo que esperaba... más allá de lo posible... él no era soltero. Poco tiempo después de ese primer momento en que ella lo conoció y se elecrificó, él se mudaba a vivir con "alguien".
Ahí, al saberse plenamente enamorada, comenzó la otra parte de la historia... que les contaré después.
servido por nika
2 comentarios
compártelo
29 Mayo 2007
Extraño la forma en que me miras, tus pequeños e incisivos ojos que me escrutan con cada mirada y aún así, no lograste verme a fondo. A decir verdad, no puedo recordar su color exacto, podrían ser ámbar, seguro que son claros y con el sol adquieren una transparencia y un brillo que los hace lucir hermosos.
Hay días en que al mirarme tus ojitos relampaguean… cuando te hago reír, cuando te acuerdas que me quieres, cuando me escuchas hablar de lo que me apasiona, cuando te atacaba la sospecha de conocer lo que siento por ti. Extraño que me mires bonito. Extraño la luz de tus ojos cuando se llenan de sueños, extraño tus ojitos aguados cuando hablas de tu familia, extraño esa risa forzada con la que en dos o tres oportunidades trataste de disimular, acallando el llanto que quería emerger.
Extraño tu voz, cálida, sonido que acaricia, suave ronquido que adorna tus palabras. Extraño escucharte cantar, extraño escucharte decir mi nombre (el real o todos los que me inventaste, a otra persona, simplemente le habría “ladrado” por menos que eso)
Mucho más extraño tu abrazo, ay Dios santo, tu abrazo!! El lugar más cálido y reconfortante al que aspiro desde que te conozco y supe a que sabe.
Extraño mis sueños, extraño los que pensé posibles cuando me permití enamorarme de ti, los sueños que ahora rotos me astillan el corazón. Extraño a mi príncipe azul.
Extraño poder llamarte y pedirte que me saques de mi hastío, extraño pasear contigo, conocer lugares, soñar posibilidades.
Extraño esos días en que atendías mi llamado de auxilio cuando te decía que no quería llegar a mi casa y me entretenías con tus cosas.
Extrañotu aroma, fuerte y único, limpio e intoxicante.
Sobre todas las cosas, extraño a mi amigo, extraño nuestra complicidad, nuestra intimidad, tu acogida, tu protección.
Extraño tu cariño.
servido por nika
2 comentarios
compártelo