Acabas de estar en mi casa y mi pecho está lleno de un grito sordo, me dice que te amo, otra vez, igual que antes, más que antes y me siento extraña... igual que siempre, renovada, mejor que antes, mucho más libre... extraordinariamente cautiva. Antes de dormirme quiero regalarte este video.
Toda yo, mi garganta, mi estómago, mi piel, mi corazón... cada una de mis células quiere cantarte esta canción... que Silvio Rodríguez escribió antes que yo. Me pregunto, ¿cómo sabía él lo que yo sentiría años después? No lo sé, lo cierto es que, excepto por la guerrilla y las "manos de matar", ¡me calcó!. Ha sido una de las canciones del género de la Trova que más me gusta, desde que la escuché por primera vez, por allá... en la década de los '90s.
Una persona capaz de herir con intención de hacerlo, un alma capaz de desear mal para otras personas, un alma plena de egoísmo y soberbia... se vende como dulce paloma que acaricia y cobija.
Es una artista del engaño, que escribe sobre el amor y la vida, sobre ángeles y dioses, sobre lo sagrado y lo profano... y en su actuar deja un rastro de dolor y maltrato entre quienes le rodean. Pocas personas le ven tal como es, otras tantas incautas siguen su juego.
Para mi, este escrito es un "hasta aquí"... no pienso dedicarte ni un gramo más de mi energía, ni siquiera para repudiarte y para drenar lo último que me queda por dentro quisiera poder escribir todo lo que pienso y siento... sería demasiado ruin y oscuro, demasiada basura junta. No mereces mi tiempo y mi energía ni todo lo que recibes de manos de quienes aún no han visto tu verdadero rostro. Gracias a Dios, estoy a salvo de tus porquerías porque estoy lejos de ti y porque no le temo a tus "artes". El daño que me hiciste fue suficiente y ya sanó, te condeno a mi olvido, has dejado de existir.
Desde hace unos años me pregunto, ¿cómo es posible que la maldad sepa disfrazarse tan bien?. Un día aprenderás, un día evolucionarás... tal vez no, y ese será tu problema.
Tarde, si; definitivo, también... ADIÓS loba "mal"disfrazada de cordero.
Cada uno de mis poros exuda tu nombre y te llama: Ven... ven... entonando un himno sordo, canción que sólo tu corazón comprende... a veces...
Mi boca tiene sed de tus besos.
Quiere sentir tu boca, carnoso verdugo capaz de someterme a la tortura del más febril deseo, cárcel de esa voz que me arrulla e hipnotiza.
Toda mi geografía ansía tus manos.
Que diestramente la recorren, explorando y descubriendo... estrenando... clavando banderas, reclamando propiedad sobre mis territorios... sembrando caricias que germinan flores de todos colores y que dicen que me amas, mientras tu voz me lo repite una y otra vez, suavemente y al oido.
Para amarnos, hasta que esa sola palabra es un recuerdo vano, un cuasi fantasma emergido de un sueño lejano... y así rendidos, en un abrazo, quedarnos dormidos... segura de encontrarte también en mis sueños.
Tengo muchos sentimientos en el pecho, muchas emociones que mostrarles... pero una sensación terrible de inadecuación me impide concretar mis ideas.
Por una parte me parece que lo que vivo es estúpido, que tengo que cruzarme dos cachetadas y dejar las necedades. Por la otra, es tan hermoso!!!
Una cara de mi historia de amor es sutil y bella, dulce y cálida... La otra es dolorosa y cruel... y la culpa es mía por ponerme en esta situación sin remedio una y otra vez... una y otra vez... una y otra vez...
Quiero arrancarme el corazón y dejar de quererlo!!! Quiero poder decirle todas las frases que mi pensamiento arma cuando estoy lejos de él... pero su presencia me conforta tanto, que al minuto de estar con él ya no tengo valor.
Este abandono autoinfligido me está llevando al borde... y quiero caer.
Recientemente me han estado psando cosas que sólo puedo calificar de "estrañas".
Mi amor, el que yo siento, me conecta a ti de una manera tan bárbara que puedo sentir tus tribulaciones aun cuando no hablamos ni estamos cerca. Esto es algo que me ha costado mucho creer, sin embargo, cada vez tengo más pruebas de ello.
Es como si tu corazón me llamara, siento una angustia tremenda relacionada contigo, una ansiedad muy grande que a veces es miedo. Otras veces es un sueño, con imágenes muy claras sobre cosas que pasan contigo. Poco tiempo después me entero de tu boca o la de terceros que algo estuvo pasando en tu vida... tuviste una pesadilla, te robaron el carro, falleció un familiar...
Amigo mío, te siento, te comunicas conmigo, me llamas desde donde no puedes negarlo, me necesitas ahí donde no puedes negar que me quieres.
Mercedes Sosa interpreta una canción que este domingo me hizo sentir muchas cosas. Aquí se las dejo, si quieren ponganla a rodar mientras siguen leyendo.
He vivido muchas cosas.
Llegué a sentir que no podía sostenerme en pie, que me faltaba el aire, que no entendía mi vida, que no tenía fuerzas para vivirla. Sentí que todo el dolor y la angustia que estaba experimentando eran mucho más grandes que yo y que no podría sobrellevarlo. De verdad, sentí que moriría y llegué a querer que así fuera.
Luego de un año entero de todo eso, vino el perdón y la reparación.
Este domingo, en compañía de quien por años ha iluminado mis días y torturado mis noches, volví a escuchar la canción... y sentí que lo peor de mi vida estaba detrás de mi, sentí que mi debilidad de ayer me había hecho fuerte hoy; que el amor que me ha hecho sangrar me ha convertido en una mujer con un poco más de fuerza.
Reconocí que todo lo que me dolió hasta la inconciencia "me mató tan mal que seguí cantando". Reconocí que sobreviví a mi misma... y a él, quien porta el arma de efectos más nocivos para mi corazón... y a ella, falsedad, hipocresía y manipulación...
Estoy de pie, no pudimos conmigo... no pudimos destruirme... y sigo cantando, aunque estoy a punto de morir de nuevo...
"¡Cuántas me mataron, cuantas veces me morí... resucitaré... seguí cantando, como la cigarra!"
Siempre me ha impresionado la fascinación que sienten los mosquitos hacia el fuego.
Es curioso que de una forma tan voluntaria e incauta, estos insectitos se dirijan hacia una experiencia dolorosa, a veces inclusive hacia la muerte... envueltos en un embrujo que les impide frenar a tiempo.
Al ver la luz, se encandilan... se encantan y casi no pueden evitar encaminarse hacia ella y estoy segura que el trayecto se hace cada vez más placentero al comenzar sentir la tibieza de las flamas, mientras ese encantador destino está cada vez más próximo.
Porque eso si es cierto acerca del fuego, abriga, cobija, calienta, mientras el mosquito baila una danza de amor y placer a su alrededor. Así, el fuego atrae, seduce, conforta, enamora.
El mosquito se olvida que tambien puede hacerle arder hasta consumirlo totalmente, se olvida que ya una vez le quedaron las alas chamuscadas y vuelve a acercarse, vuelve a danzar, vuelve a ser seducido creyendo que el fuego no lo dañará, creyendo que el fuego será leal, confiando en la reciprocidad que éste le brindara a su entrega... hasta que llega una flama juguetona "inocentemente" le roza. El ardor le aturde, la decepción le consume, el desengaño le abate... y solo desea dejarse caer, para entregarse en los brazos de su amor y ser consumido por él.
¿Qué sería peor? ¿Vivir en el frio del vacío sin luz? o ¿Morir en los brazos de quien, con indiferente majestuosidad, no cesa de llamar?
Lo peor, realmente sería confundir el fuego de la llama de una hoguera con la luz de una vacía lámpara atrapamoscas...
Te amo, te sigo amando, te amaré por mucho tiempo más. ¿Te importa?
Tanto como cualquiera que haya nacido en esta hermosa tierra, tanto como cualquiera que haya venido de otras latitudes a amarla como a la mujer hermosa que es.
Esta es mi patria: mi sustrato, mi regocijo... mi dolor, mi lucha, mi utopía.
Mi patria es espacio geográfico pleno de belleza y bendiciones alguna de las cuales están reflejadas en este video.
Disfrútenlo, y vengan a conocer de cerca lo que en este país tenemos para ofrecer... yo te guío... atrévete a enamorarte...
Nika intenta renacer, en una ciudad del sur de Venezuela que la cobija desde hace varios años.
Cambió de vida, para seguir siendo la misma en esencia: una eterna enamorada.
Cree en Dios y los ángeles, cree en el amor y en el futuro, cree en la juventud, cree en ti.
- Get Your Own contador de visitas